Serie de Kundalini Yoga ‘Cimientos para el infinito’ + Meditación para la décima puerta.
Para alcanzar el reino sutil del éter, donde somos ilimitados por
naturaleza, primero, debemos establecer un cimiento firme en la tierra.
Practicar este kriya —el cual trabaja, principalmente, en la región
pélvica— es un medio para establecer ese cimiento. Luego, la meditación
te lanza a los reinos del infinito. Fisiológicamente, la pelvis actúa como
un cimiento, un punto de equilibrio, para el torso y el cimiento inferior
en la tierra. La pelvis femenina es particularmente delicada porque los
huesos no están juntos y, por consiguiente, se desalinean con facilidad.
Ultimadamente, la desalineación crónica, la tensión y la inflexibilidad
mostrarán sus efectos en el bienestar físico y emocional a través de
ciática e irregularidades menstruales, y en los hombres, con condiciones
tales como la impotencia.